Ser padres sin manual
viernes, 9 de noviembre de 2012
La experiencia del parto natural
Cuando se habla de parto natural, no se puede dejar de lado el sentir el temor al dolor. En mi primer embarazo tome la decisión de tener a mi hijo con parto natural, a las 38 semanas inicie contracciones un día miércoles a la medianoche, los dolores continuaron durante todo el día siguiente pero no había dilatado mucho, las recomendaciones de los médicos que me visitaron en casa era que fuese paciente, valiente y que esperara, un día más...por el día viernes estaba agotada experimentando continuas contracciones y hacia el medio día experimente la famosa expulsión del sello mucoso, pensé que se había llegado la hora, inmediatamente llamamos a los médicos y nuevamente me indicaron que no había dilatado mucho pero que en la noche de ese día nacería mi hijo, no sabía si podría llegar hasta el final con las fuerzas suficientes, sin embargo a las 7pm de ese día decidí ir a la clínica y oh sorpresa no estaban ingresando pacientes porque tenían el sistema caído....que dolor, lo único que me consolaba era el estar al lado de mi adorado esposo quien sufría con cada contracción que yo tenía, no grite en ningún momento tampoco llore, aunque escuchaba muchas mujeres que se encontraban a la espera, gritar de dolor, quizé ser valiente, después de varias horas cuando tenía 6 de dilatación decidimos aplicar la analgesia, el alivio al dolor fue inemdiato y estaba tan agotada que me quede dormida aunque el proceso de parto continuo, recuerdo que desperté porque sentí un dolor fuerte y creí que había pasado el efecto cuando el médico me reviso era que ya estaba asomando la cabecita de mi bebé.
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